lunes, 9 de marzo de 2015

Blondie

Estuve en piloto automático un mes entero, no había manera de aceptar los hechos.

Te fuiste hace dos años y sigo escuchando tus pasitos, tu incansable rascado en el piso, tu llanto al enredarte con tus rizos orejeros, detalles que te hacían única e irreemplazable. Es un hecho, pueden llegar nuevas, puedo pasarme media hora correteando con las actuales, pueden hacer mil y un piruetas y gracias y yo reírme con ellas, pero jamás habrá otra como tú: mi pequeña y adorable Blondie.

He llegado a esta conclusión porque a dos años de tu partida no me he sentido la misma, me falta algo y estoy segura que sólo lo recuperaría contigo y como es imposible que regreses, lo único que puedo hacer es disfrutar el tiempo con las que están. Espero que lo tengas bien claro, si me ves riendo con ellas o hablándoles como bebés no es porque no me hagas falta, sabes que lo único que nos queda es seguir adelante, eso no significa que alguna esté en la capacidad de compararse contigo, sabes también que vendrán más, que en algún momento se irán y estaré muy triste, pero nada igualará la sensación de vacío que me quedó contigo.

No escribo esto para reclamarte o hacerte sentir mal, he mejorado muchas cosas y ya podemos hablar de cambios positivos, pero jamás te sacaré de mi corazón. Sé que cuando llegue el momento me esperarás, saltaremos juntas y me reventarás los tímpanos con tus inconfundibles aullidos, yo estaré más que feliz de volver a verte.




3 comentarios: