La cosa es bastante simple, NO
TOLERO a la gente de veinticuatro años para abajo, no me gusta su look, sus
tonos de voz, sus temas de conversación, sus gustos musicales, sus opciones
académicas, su filosofía de “tomo la calle por cualquier motivo”, su pose
contestataria, su vida ventilada al 90% en distintas redes sociales, la
literatura dirigida a ell@s, entre tantísimas otras cosas que me enervan a niveles
estratosféricos. Estando el asunto así, para mí, compartir la base es
inadmisible y no veo el momento de llegar a los treinta y zafarme por completo
de ese oprobioso vínculo.
Claro que la gente de veinte a veinticuatro
años tiene mucho en común con jóvenes de entre diecisiete y diecinueve, pero a
los últimos los salva tener al número 1 por delante y así se justifica tanta
imbecilidad junta, tanta adicción a una cosa intragable llamada DOTA, tanto
gesto que provoca lanzar patadas a diestra y siniestra…. Es un poco difícil
evitar la ofuscación.
No creo haberme vuelto irascible
por la edad, o en todo caso, no por mi edad. Son ell@s los responsables de
enervarme y puede que suene anciana si lo digo, pero ahí va: en mi Horizonte Veinteañero
Temprano (HVt) nosotr@s no éramos tan estúpidos, nuestra música era menos peor
(tampoco voy a mentir, todo lo bueno murió en los 90’s) y los apasionamientos
nos duraban y nos duran mucho más. Ya en mi Horizonte Veinteañero Tardío (HVT)
es imposible ver a los que ahora ocupan el rango HVt y no sentir una profunda
desesperación por lo que le deparará a los que vienen detrás de ell@s, lo peor
es que l@s del HVt no se dan cuenta y de verdad piensan que el futuro será
mucho mejor gracias a su generación.
Soy más realista y cínica, si es
que lo prefieren así, al declarar sin ningún empacho que nosotr@s, l@s del HVT,
somos individualistas y así hemos aprendido a pasarla mejor.
Otrosí adjunto: Lo que necesito con suma urgencia....
Otrosí adjunto: Lo que necesito con suma urgencia....
