Como me dijo alguien alguna vez, yo opino hasta de lo que no sé. Y haciendo honor a esta característica tan mía, escribiré sobre música y, concretamente, sobre la canción de un artista con nombre de mi parte favorita de la semana.
The Weeknd.
Para ser justa
conmigo misma y mi falta de oído musical, ya yo me había dado cuenta que tenía mucha
influencia ochentera, que no es precisamente mi década favorita en cuanto a
música, pero es bastante distinguible sobre otras, tal cual sucede con la de
los noventa. Así que este señor le agregó sus toquecitos electrónicos tan de
moda y se creó un estilo propio que le ha permitido destacarse en el mundillo
musical actual.
He leído sí, que
muchos comparan su calidad vocal con la de Michael Jackson, pero yo más bien la
acercaría a Rockwell, ese mismo que nomás sacó un par de canciones conocidas
que me bastan para ubicar a The Weeknd en su mismo rango, una opinión con la
que concuerda mi hermana, que de ritmos y voces conoce alguito más y que
también sabe bailar.
🎶 Videoclip oficial de “I Feel It Coming” – The Weeknd ft. Daft Punk (canal VEVO):
Espero que la
hayan oído y espero que Blogger no me la baje por infringir derechos de autor o
una vaina similar.
Bueno, ahora a
la canción en sí. Soy de las personas que se dicen tener “gustos eclécticos” y aunque
la mayor parte de mis afinidades musicales se centren a los noventas, voy
cogiendo algunas canciones sueltas de aquí y allá sin tener algún artista contemporáneo
favorito, ya que considero que, desde mediados de los dos miles, ningún
representante global de la música vale la pena, así que oigo de pasadas algunas
canciones y decido que me gustan sin interesarme en seguir el disco completo
siquiera.
Así llegamos a I Feel It Coming, la que oí de pasada hace algunos años y, sin llegar a enterarme quién la cantaba ni nada, de inmediato me transportó a peinados extravagantes y prendas coloridas y llamativas (el look por antonomasia de hace 40 años), con un estribillo suave que me encantó pero que no pude retener para una búsqueda a profundidad, un pequeño momento que fui olvidando con el paso del tiempo y que volvió casi de golpe hace unas semanas.
A cuenta de no sé qué, mientras pisaba la arena mojada y anhelaba tiempos más felices, ese estribillo volvió a mi mente y sentí la irrefrenable necesidad de descubrir su nombre y reproducirla veinte mil veces seguidas (escribo esto mientras me pongo la versión loop de 10 horas), reteniendo los pocos segundos de ritmo que recordaba, aferrándome a ellos para poder ubicarla. Los primeros resultados de búsqueda me arrojaron al cantante, el que tiene tantos súper mega hits que no me ayudaron mucho a poder ubicar esta canción en particular, lo que me obligó a recurrir a una herramienta que he venido rechazando de su aparición: el chatGPT…
Como ven, ni siquiera sabía escribir el nombre de mi causa...
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