jueves, 25 de julio de 2013

Las que están

Estoy prendada de Ambrosia.
Estoy embobada con Diana.
Estoy extrañando a Chrissy.
Estoy delirando por Shirley.

Estoy recordando esos gestos....
Estoy haciendo méritos por esa mirada....
Estoy visualizando esos labios....
Estoy ansiando esos cabellos....

Ambrosia es muy tranquila, casi ni tiene que decir nada. Su expresión pacífica es más que suficiente para hacer todo lo que ella quiera.

Diana recién ha llegado pero ya ocupó un lugar bastante prominente, es tanto lo que puede hacer con una simple mirada que casi agradezco no ser una Pamina a la que pueda generar tanto temblor corporal. Pero estoy cerca.

Chrissy se fue y desde su lejanía se las ingenia para perturbarme. Ha dejado una huella tan marcada que siempre estaré a la expectativa de algún capricho que pueda ocurrírsele desde "el más allá".

Shirley.... Casi no tengo palabras para poder describir lo que me pasa con ella, una personalidad en extremo dominante. No hay ningún pero que valga, se hará lo que ella diga y punto.

Ellas, todas ellas se las arreglaron para tenerme en otro mundo, donde sólo ellas importan, donde sólo ellas dirigen, donde sólo ellas mandan y yo me he dejado llevar. Mi imaginación les ha dado una personalidad bien definida a cada una y me gusta jugar con la idea de que están a mi lado con el único propósito de alborotarme.





jueves, 18 de julio de 2013

Espacios

Me gusta que mi espacio sirva para dar espacios a gente amiga. Y esto, más que un aporte, es casi casi terapia.
  
RECULANDO…
Kiss me thru the phone?
Al escuchar esa canción con melodía de rap poco feeling de los Soulja  Boy, me hacía recordar el año 2005 donde las llamadas de amor sí costaban varios soles, 1 sol por sesenta minutos, un sol valía la esperanza de un corazón esperando ser reconocido, no olvidado…
Año 2013, Facebook, Twitter, Whatsapp, etc. y el amor se volvió ¿más barato?  ¿más simple? ¿más tecnológico?...
Pues mi historia, mi crónica, mi fantasía, mi ilusión, mi desilusión, mi utopía, como quiera que se le llame ese sentimiento que espera tener  el  final de cuento de hadas, aunque este más cerca a la historia de Shrek, tiene de ambas tecnologías…
Recapitulando o, como dice mi tía Carmen, “reculando”(así va mas con el tema).
Años 2005-2006, fueron mis años rojos, el amor tocó cada una de las cuerdas de mis venas moradas de aquel frío que ya se alejaba, cuando en una de las aulas de los talleres del Museo de Arte, un individuo me pidió mi cuaderno para llevárselo, ¡LLEVARSELO¡, jamás había tenido una conversación, menos me importaba su presencia, pero él, de la manera más libre como si patas del colegio fuéramos, me pidió el cuaderno ( lleno de poemitas de amor, dibujitos y demás cosas personales) para llevárselo a su casa y ponerse al día, obviamente no se lo di. Sin embargo, al mandar mi mirada de rechazo, noté que sus ojos tenían las pestañas más rizadas y largas que las mías, y desde allí sus ojos se quedaron en mi mente… Para siempre.
Al mes ya éramos los patas de colegio que se conocían de toda la vida, mi boca solo pronunciaba su nombre, me brillaban los ojos, él me decía que yo era chévere, me bautizó como su niña linda y siempre me dejaba notitas a mi e-mail que revisaba 2 veces a la semana, ya que aún no tenía internet. Por cosas obvias de empatía, hormonas de mis edad aun teenager, no pasaron muchas semanas para darnos el mejor beso, el sí  y el revolcón. Las paltas por entrar a los “telos”, las mentiras piadosas, la plantita de la felicidad, los dibujos a mano alzada mismo Titanic, el "porqué no nos casamos ya" y el arte se hizo más arte.
Año 2007, una crisis familiar me llevó a volar lejos, tan lejos como las águilas cuando no cazan moscas porque vuelan alto (como dice Manolito y su Trabuco), yo en EEUU, él en Perú. Gracias al hi5, si ¡oh querido hi5! nuestra comunicación  aun era posible, las llamadas de país a país  aun eran costosas y las llamadas por MSN, no tenían buena conexión y la verdad que no teníamos privacidad para aquello.
Año 2008, ambos nos dimos permiso para amar, en él fue una bonita experiencia, la mía fue desastrosa (para variar). Otra vez el paño de lágrimas, el uno para el otro y un correo electrónico a mi Hotmail, me decía así:

Él: “…Espero que no te hayas olvidado de mi, disculpa por no haberte escrito antes es que no se qué día entras para encontrarnos y poder saber de ti, saber cómo has estado todo este tiempo.”

18 Julio
ÉL: “…la chica que te conté ya no estoy con ella ,ni tampoco tengo nada con ella pero ya pasó. Pensé que ya te habías olvidado de mi, pero no sé, hay algo que siempre recuerdo de ti en los viejos tiempos, ¿me entiendes? son cosas que me gustaría compartirlas contigo en verdad. Te extraño mucho”
24 Julio 2008 
YO: “ …yo también me acuerdo de ti,te prometo que la próxima te escribo mas y como debe ser ahora sí te lo envío antes que se apague la pantalla y nunca llegue este mail.<3 <3 te extraño mucho también ”
26 Julio 2008
ÉL: “…Sabes una cosa ya no pasa este año que yo me vaya para allá.
Y de verdad me va a dar muchísimo gusto verte claro si es que tienes tiempo y si no te busco donde sea que estés jajajaja... Hablo en serio.
Y bueno pues eso es lo que te quería decir espero te alegres. PERO SOLO TE DIGO QUE SE ACERCA EL TIEMPO EN QUE NOS VEAMOS…”



CONTINUARA…!



jueves, 11 de julio de 2013

Laboriosa Rabiosa

Hace mucho tiempo que no me levantaba tan temprano para ir a trabajar, cinco años para ser precisa. Entonces se me ha antojado hacer una retrospectiva.

Mi primer trabajo en serio, lo empecé a finales del 2008 (sí, me demoré un poquito) y tenía que levantarme casi de madrugada para llegar, estaba lejos y entraba temprano, pero no me molestaba, estaba con "las pilas puestas" y ni el frío que muchas veces sentía me desanimaba. Llegaba puntual (es que ahí se firmaba tanto entrada como salida y si llegabas tarde te caía descuento) y empezaba con la rutina diaria de relajo/trabajo/estrés.... En ese orden específico, el ambiente tenía de todo: jefe que te caía bien o mal, dependiendo de las circunstancias, compañer@s con los que se conversaba de temas insustanciales, clientes que casi siempre eran jodidos y amistades que se formaron y, con el paso del tiempo, se perdieron. Una primera experiencia que, debo reconocer, me dejó más sinsabores que satisfacciones.

Segundo trabajo, a mediados del 2010, no tenía que levantarme de madrugada ya que trabajaba de madrugada. Una época que desordenó por completo mi ritmo biológico, haciéndome desayunar pasado el mediodía, almorzar a las 18 horas y cenar alrededor de las 3 de la mañana. Eso sin contar con otros desórdenes que no detallo porque hay cosas que dan cosas. Me recogían minutos antes de la 1 de la mañana en un auto con lunas polarizadas de lo más fintoso y no faltaba la típica vecina-chismosa-malpensada-malintencionada que por unos días estuvo convencida que yo pertenecía a una sofisticada red de trata de personas, por decirlo amablemente. Mi mamá (entre muchas risas) le tuvo que aclarar la situación. En cuanto al trabajo en sí, muy pesado, ganas de mandar a la mierda a alguien no faltaban, el ambiente estaba enrarecido casi todo el tiempo, los únicos momentos agradables eran el refrigerio y la salida, habían constantes reuniones para "capacitarnos" que trataban de insufribles discursos de auto-ayuda y levanta-moral salidos de un fan enamorado de Coelho que, se suponía, debía tener un efecto positivo entre nosotr@s. Lo peor es que habían personas que se lo creían y salían de lo más animad@s, sin embargo se les podía ver media hora después maldiciendo su suerte. Sin embargo es el trabajo del que mejores recuerdos tengo, esto gracias a dos amigas (S y S) que hicieron de mi estancia en aquel lugar (que bien podría ser el décimo círculo del infierno) algo bastante agradable. Balance: la empresa está tambaleando y mis amigas son cada día más amigas.

Tercer trabajo, verano del año pasado, el inicio de un proyecto familiar que me hizo familiarizarme bastante con los niños, no se llega a un acuerdo sobre el impacto que causo en ellos, pero sí hay concenso en el impacto que causan sobre mi: impaciencia total, que no la exteriorizo delante de ellos y termino explotando en otros ambientes. Solo así ha sido posible continuar con esta locura, algo que me servido de ayuda para mejorar unas cuantas taras. El ambiente es complejo, cualquiera supondría que al tratarse de la familia hay la confianza suficiente para tratar las cosas con las que una no está de acuerdo, pero no, en mi caso esa misma confianza juega en mi contra y me quedo calladita. Balance regular tirando para positivo, se aprende mucho.

Cuarto trabajo en paralelo con el tercero, desde febrero de este año, pese al poco tiempo creo que ya es posible hacer un balance y resulta positivo, nos dedicamos a hacer cosas para ayudar (no es una ONG por si acaso) y nos enfrentamos constantemente a otras cosas complicadas. Hasta buena gente me siento, pero como nada es gratuito igual cobro. No tengo vocación para el sacrificio.

Hoy volví a madrugar para empezar una jornada maratónica, ya voy por mi cuarta taza de café, mi novena visita a los "servicios" (por eso lo de maratónica), media botella de Coca-Cola heladota y música para la ocasión. Que el día entero me sea propicio....

Trataba de buscar una imagen que reflejara el relajo en el trabajo, pero este post y el tiempo que me he tomado en escribirlo, en pleno horario laboral, son bastante elocuentes.




viernes, 5 de julio de 2013

¿Por qué?

"Para que me quieran más...."


Esa fue la respuesta de Alfredo Bryce Echenique cuando se le preguntó porqué escribía. Muy parecido a lo que yo respondería si alguien (nadie lo ha hecho) me preguntara lo mismo, con algunas modificaciones que se acoplen más a mi personalidad: conservar las amistades que tengo que mucho me han costado "conseguir" y por una extraña y demencial vanidad que impulsa a mis manos sobre el teclado.


Vía de escape también, siento que hubo un punto de quiebre desde el 16 de Junio(*) del año pasado que me dejó medio incompleta, entonces escribir se tornó casi necesario. No precisamente para hablar del punto de quiebre, cualquier tema, lo que hubiera en mi cerebro en ese momento, luego hubo una prolongada pausa que hacía presagiar el fin de la continuidad que mostraba. Pero hubo otro punto de quiebre el 9 de Marzo(*) de este año que volvió a llevarse algo de mi y me quedé más incompleta todavía. Y eso me llevó a escribir nuevamente.

Esto sugeriría que escribir llena vacíos, pero escribir también implica sacar cosas de una misma, por lo tanto, vaciarse un poco. ¡Sacar para afuera! (**)




*Nota Mental 1: Dejar de redactar como si estuviera en el trabajo, los meses van en minúscula.
**Nota Mental 2: Para otro neologismo arbitrario.