viernes, 16 de diciembre de 2016

Push it!

¿Cómo reaccionar antes esos golpes de consciencia absoluta?

Dormitaba en el transporte público, sofocándome, con imágenes difusas paseándome por la mente, apenas enterada de mi existencia y con los audífonos literalmente incrustados en mis oídos, arrullándome con música que no oía.

Entonces….

This is the noice that keeps me awake, my head explodes and my body aches….

Desperté de golpe y, a menos de una semana para EL EVENTO del 2016, fui realmente consciente de lo que se avecinaba: Garbage vendrá al Perú, veré a Shirley Manson tan cerca como mi osadía y fuerzas me lo permitan, dejaré garganta y alma coreando todas las canciones de la banda, cumpliré uno de mis mayores sueños desde hace quince años, derramaré lágrimas, abrazaré a desconocid@s que comparten mi devoción y, en resumidas cuentas, seré feliz.

Esta es una de las semanas más largas que me ha tocado esperar, ni siquiera cuando contaba los días para terminar el colegio, para sacar mi documento que me acreditaba como mayor de edad, para cobrar mi primer cheque…. Nada puede compararse a este momento único y esperado. Nada.

Pero como la vida es como es, también estoy preparada para los inesperados.


martes, 6 de diciembre de 2016

Sus menos y sus más

Facebook, cada vez más sádico….

Para recordarme que un día como hoy, hace dos años, disfrutaba de mi Y favorita, maravilloso descubrimiento que estuvo presente en mi vida durante tres años, tres años ininterrumpidos (salvo las necesarias vacaciones) que llenaban a veces mis mañanas, a veces mis tardes, pero que estaban presentes y me alegraron muchos días grises, todo ello a pesar de tratarse de un relatora de noticias locales que rara vez contaban algo positivo.

De la noche a la mañana me vi privada de tan esplendorosa visión, para enterarme días después que mi Y favorita había cambiado de canal y de oficio, siendo ahora una reportera que va directamente al sitio en el que sucede la acción, cambiando los escotes generosos por prácticas prendas que le permiten desenvolverse con mayor fluidez entre tanto suceso trágico. Ahora la veo y ya no despierta en mí ese brote de júbilo que llenaba mis jornadas.

Casi en paralelo, me he visto envuelta en un desagradable pleito policial que ha culminado con un acuerdo extrajudicial que me ha dejado con los bolsillos medio llenos y con la conciencia acusándome de sucumbir al vil metal. Trataré de ignorarla mientras me voy de compras.

Como diría el Sr. Blades “Maestra vida, camarada, te da, te quita, te quita y te da”. Me quitó una visión magnífica, mientras por otro lado iba comprando mi voluntad con generosa apertura. Todavía no he definido si me quita más de lo que me da. Todavía no asimilo la ausencia. Todavía no me gasto la plata.

La vida, mi vida, de maestra tiene poco y de pateadora tiene mucho.


¡Carmeloooo!