Hay muchas cosas que resentiré de esta rara situación en la que estamos viviendo desde hace un año. Y una de ellas, la más reciente, es la de haber llegado a los cinco dígitos en las visitas a este poco imaginativo blog y no haber podido celebrarlo, a solas, en mi bar favorito. Y es que el resentimiento acá viene por partida doble, no sólo por la no celebración, sino porque el bar, definitivamente, cerró....
| A lo lejos, el letrerito de "SE ALQUILA" |
Hasta hace unos meses veía cada día como uno más de supervivencia, agradeciendo a los cielos que la fatalidad no haya traspasado círculos cercanos, pero hoy sólo veo demasiadas pruebas que ni sé cómo las voy pasando, pero que van desmembrándome de a pocos, sin saber si algo de mi llegará a la "meta".
Lo que sí sé es que cada vez soy menos yo.