lunes, 31 de diciembre de 2018

Treinta y tres

Mirar a la izquierda y darte cuenta que a tu almanaque de escritorio se le acabaron los meses.

Y a ti, las oportunidades.

Para todo lo demas, siempre es bueno seguir haciéndonos los locos.


lunes, 10 de diciembre de 2018

Dormir

Es difícil sobreponerse a un corazón roto, sobre todo si creías que ya lo tenías así, porque te diste cuenta que se siente distinto: uno herido de uno completamente destrozado.

Atrás quedaron tus noches de semi agonía en las que pedías a los dioses en los que no crees, terminar con esa tortura que te atravesaba de lado a lado. Hoy te acuestas en tu cama y permaneces inmóvil, con la mirada perdida, sin atinar a nada, sin querer sentir, perfectamente consciente que no hay lugar ni compañía en el mundo que te procure un mínimo consuelo. No existe nada.

Te dicen que debes aprender a convivir con tus monstruos, pero no te dicen qué hacer cuando tu monstruo te devoró por completo, cuando pervertiste tu esencia, cuando dejaste de ser quien eras y te resulta insoportable hasta mirarte al espejo.

Cuando lo que te consume es más fuerte que el remordimiento que ni siquiera encuentras una palabra para describirlo, cuando hasta los ojos más incondicionales que tendrás nunca, te miran distinto porque tienen plena consciencia de lo que hiciste, porque ya no confían en ti.

Así, cuando ni tú misma te perdonas, ¿cómo seguir?

Estoy buscando la respuesta.