Y espero que al leer con sus ojos el escrito que escribo, aplaudan con sus manos.
Amor a primera vista cuando vi la palabra, amor a segunda vista cuando supe su significado. Con ustedes el pleonasmo. No hay canción para esta palabrita, pero sí hay algunos ejemplos que invitan a la risa cuando se usan sin pensar....
- "Suba arriba". Que vendría a ser la muletilla clásica del transporte público, ya que ese de "avance al fondo" pasa tan desapercibido que hasta sticker le han sacado.
- "Lo vi con mis propios ojos". Porque puede que lo hayas visto con los ojos del acompañante, con lo cual tu testimonio sería puesto en duda, es por eso que siempre es necesario aclarar cuáles ojos estuvieron involucrados.
- "¡Cállate la boca!". Argumento inapelable con el que ganas cualquier discusión, salvo que el contrincante no se calle la oreja o las manos.
- "¡Métela adentro!". El motivo por el que hay tanto hombre soltero y que se tenga que celebrar el orgasmo femenino como si se tratara de una campaña de rescate para un animal en extinción.
Y ahora detallo el amor a tercera vista, cuando vi lo bonito que quedaba en la literatura....
Un sueño soñaba anoche,
sueñito del alma mia,
soñaba con mis amores,
que en mis brazos los tenía.
Vi entrar señora tan blanca,
mucho más que nieve fría.
- ¿Por dónde has entrado amor?
¿Cómo has entrado mi vida?
Las puertas están cerradas,
ventanas y celosías.
- No soy el Amor, amante:
la Muerte que Dios te envía.
- ¡Ay, Muerte tan rigurosa,
déjame vivir un día!
- Un día no puede ser,
una hora tienes de vida.
Muy rápido se calzaba,
más rápido se vestía;
ya se va para la calle,
en donde su amor vivía.
-¡Ábreme la puerta blanca,
ábreme la puerta niña!.
- ¿Cómo te podré yo abrir
si la ocasión no es debida?
Mi padre no fue al palacio,
mi madre no está dormida.
- Si no me abres esta noche,
ya no me abrirás, querida;
la Muerte me está buscando,
junto a ti vida sería.
- Vete bajo la ventana
donde labraba y cosía,
te echaré cordón de seda
para que subas arriba,
y si el cordón no alcanzara,
mis trenzas añadiría.
La fina seda se rompe:
la Muerte que allí venía:
- Nos vamos enamorado,
que la hora ya está cumplida.
