Es terrible no poder manejar el tiempo a nuestro antojo. Creo que esa es la clave para la inalcanzable felicidad.
Quiero levantarme en estas mañanas soleadas sintiéndome
libre de responsabilidades, con todo el día por delante, sin la prisa de
dirigirme a ninguna parte, pero sabiendo que debo ir hacia ese lugar, el lugar
que me devolverá la risa.
La música no me traslada, la música me lacera porque me
recuerda una mejor época, la que no volverá. Entonces, ya no la disfruto, ya no
me contenta, pero igual la escucho; sólo así sabré, tendré la certeza, que esa
época fue real, por más que no la vuelva a vivir.
I hate the world today….
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