miércoles, 28 de enero de 2015

Empeño


Es un alivio saber que no estoy fuera de forma y soy capaz de leerme un libro de casi 900 páginas en un fin de semana, temía haber perdido ese interés y ser incapaz de experimentar placer con una nueva historia, nuevos personajes …. Casi una frígida.


Creo que mi idea de terapia alternativa vía El Borrador va a dejar de ser idea y convertirse en algo concreto, no quiero que un extraño escuche mis cosas y cuando quiero que una conocida lo haga pareciera que no me presta mucha atención…. Tal vez su táctica sea distraerme con otros temas o cortarme las quejas, pero bueno, lamento decir que no ha funcionado.


Ayer me dijeron que cierta actitud mía a la hora del almuerzo demostraba misantropía pura, yo me negué a eso argumentando que siempre me ha gustado hacer las cosas sola y evitar que la gente haga otras que despertaran mi lado neurótico que lo tengo bastante desarrollado. Aclaro, no es que odie a la gente, es que yo soy tan histérica que aguanto muy poco las cosas que puedan hacer a mi alrededor. No son ellos, soy yo.


Pero no puedo permanecer aislada, por lo tanto tengo que sociabilizar y eso no lo haría si detestara a todo el mundo…. Lo reconozco, que me dijeran misántropa me dejó picona y al hacer un recuento de mis actos no veo más que antipatía pura no exteriorizada. Pero mis incondicionales (casi) nunca me han fallado y soy encantadora con ell@s. Tengo una sobrina que me adora y yo muero por ella. Soy su Marceline (apodo) favorita y para mí es como una absolución a toda mi antipatía.

Tengo remedio, pero de momento me regodeo en mis vicios.

1 comentario: