viernes, 2 de mayo de 2025

Melómana frustrada

Como me dijo alguien alguna vez, yo opino hasta de lo que no sé. Y haciendo honor a esta característica tan mía, escribiré sobre música y, concretamente, sobre la canción de un artista con nombre de mi parte favorita de la semana.

The Weeknd.

Para ser justa conmigo misma y mi falta de oído musical, ya yo me había dado cuenta que tenía mucha influencia ochentera, que no es precisamente mi década favorita en cuanto a música, pero es bastante distinguible sobre otras, tal cual sucede con la de los noventa. Así que este señor le agregó sus toquecitos electrónicos tan de moda y se creó un estilo propio que le ha permitido destacarse en el mundillo musical actual.

He leído sí, que muchos comparan su calidad vocal con la de Michael Jackson, pero yo más bien la acercaría a Rockwell, ese mismo que nomás sacó un par de canciones conocidas que me bastan para ubicar a The Weeknd en su mismo rango, una opinión con la que concuerda mi hermana, que de ritmos y voces conoce alguito más y que también sabe bailar.

Pero yo hablaba de una canción particular y es esta…

🎶 Videoclip oficial de “I Feel It Coming” – The Weeknd ft. Daft Punk (canal VEVO):




Espero que la hayan oído y espero que Blogger no me la baje por infringir derechos de autor o una vaina similar.

Bueno, ahora a la canción en sí. Soy de las personas que se dicen tener “gustos eclécticos” y aunque la mayor parte de mis afinidades musicales se centren a los noventas, voy cogiendo algunas canciones sueltas de aquí y allá sin tener algún artista contemporáneo favorito, ya que considero que, desde mediados de los dos miles, ningún representante global de la música vale la pena, así que oigo de pasadas algunas canciones y decido que me gustan sin interesarme en seguir el disco completo siquiera.

Así llegamos a I Feel It Coming, la que oí de pasada hace algunos años y, sin llegar a enterarme quién la cantaba ni nada, de inmediato me transportó a peinados extravagantes y prendas coloridas y llamativas (el look por antonomasia de hace 40 años), con un estribillo suave que me encantó pero que no pude retener para una búsqueda a profundidad, un pequeño momento que fui olvidando con el paso del tiempo y que volvió casi de golpe hace unas semanas.

A cuenta de no sé qué, mientras pisaba la arena mojada y anhelaba tiempos más felices, ese estribillo volvió a mi mente y sentí la irrefrenable necesidad de descubrir su nombre y reproducirla veinte mil veces seguidas (escribo esto mientras me pongo la versión loop de 10 horas), reteniendo los pocos segundos de ritmo que recordaba, aferrándome a ellos para poder ubicarla. Los primeros resultados de búsqueda me arrojaron al cantante, el que tiene tantos súper mega hits que no me ayudaron mucho a poder ubicar esta canción en particular, lo que me obligó a recurrir a una herramienta que he venido rechazando de su aparición: el chatGPT…


Como ven, ni siquiera sabía escribir el nombre de mi causa...



Acá, sintiendo vergüenza de cantarle a un robot...



¡Habemus canción!


Lamento si dejé a algunas personas con la ducha a medias por mi breve consulta a la IA, pero no podía quedarme tranquila.

Grata sorpresa me llevé con la letra, una oda al cuidado, cariño y paciencia que te despierta el amor, esa necesidad irrefrenable de proteger a la persona que amas de todo lo que pueda generarle sufrimiento o dolor y garantizarle, con la seguridad que te da su mirada, que nada malo le pasará. Una sensación bastante conocida que supe recibir y dar y por la que estaré siempre agradecida. Agradecida a la vida y a su valentía.

Punto aparte, y final, para la voz de The Weeknd, melodiosa, suave, cercana y tranquilizadora, complemento perfecto a la música y letra que han convertido a esta canción en una de mis favoritas, surgiéndome la duda e indignación de por qué no fue un hit mundial. Aunque tal vez sí que lo fue en su lanzamiento (2016) mientras yo andaba perdida, creyendo que la luz venía de un resplandor radiactivo.

1 comentario: