jueves, 3 de abril de 2014

Neologismos Arbitrarios III



No es como que palabra bonita, pero desconocida y fácilmente aplicable a mí día a día, sí.

Y se trata de la hidrocución, evento tortuoso que trato de superar pero que siempre vence, lo cual ocasiona un desperdicio  de tiempo y recursos hídricos, poniendo a prueba mi resistencia física y mental. Perdí hoy, perdí ayer y perderé mañana.

No sirve contar hasta tres, ni hasta diez, ni diez veces tres. No sirve mentalizarse, igual la piel sufre. No sirve hacer calistenia, el entumecimiento está garantizado. Me pongo a pensar y tal vez sufra de un trauma tempranero de esos que tu memoria bloquea pero que se manifiestan ante eventos parecidos, tal vez mi madre me oculta que de pequeña fui víctima del rochabús o algo parecido, en mi familia siempre han sido afectos a llevar la contra. Contestatarios que les dicen.

Pero como una no puede andar por la vida sin agua y jabón, hay que hacer de tripas corazón y lanzarse al ruedo acuático así sea junio y sientas que tus 21 gramos (y de paso tu cordura) se van por el drenaje.



2 comentarios: