Hay dos
sentimientos que, me parece a mí, son complicados de entender para la mayoría
de personas. Dos sensaciones opuestas que son extrema felicidad y profunda
tristeza y ambas sin sentido según el común mortal que las ve desde fuera. Y
pienso que esas personas ignoran cosas, se pierden de mucho por vivir de
acuerdo a lo “establecido” y no vale la pena tratar de explicarles que están
equivocadas.
Introducción
que no tiene nada que ver con lo que voy a desarrollar en las siguientes
líneas….
Me vino bien
el descanso médico, si bien fue sólo una semana y los motivos del descanso eran
más bien tristes, pude escapar del ritmo acelerado que se vive en mi trabajo y
las calles por las que tuve que andar en las últimas semanas, me vino bien para
poder quitarme ese aceleramiento del cerebro, me vino bien para poner las cosas
en blanco y negro.
Pero siempre
quedo en lo gris, en la indefinición, en la incertidumbre, en lo ambiguo. Nunca
he podido jugármela al 100% salvo que haya sido para lanzarme a un abismo simbólico,
estrellarme y no pararme durante buen rato. Debería estar curtida.
Hace unas
horas tenía claro cómo continuar escribiendo este post y resulta que ya me olvidé,
a veces olvido también dónde queda la izquierda, cómo pronunciar la letra r, la
página del libro que estoy leyendo y tomar la pastilla con la que estoy
lidiando hace casi un mes. No creo que sea cosa de la edad, pasa que a veces me
gana la desidia.
Ok, vuelvo
al primer párrafo, para redondear la idea. Y es que la gente anda tan apurada
que no se dan tiempito de dejarse dominar por sus sentimientos sean estos
buenos o malos, por ahí que intuyen el riesgo que esto conlleva pero a las
finales hace que tengas la certeza que sirves para amar, odiar, extrañar y
tantas otras cosas que le quitan monotonía a la vida. Siempre me autodefiní
como conformista pero sin la connotación negativa que ese adjetivo tiene, le
doy click derecho a esta palabra y sus sinónimos son bastante desalentadores,
prefiero quedarme con mi muy personalísima definición.
Si estoy
cómoda con algo, si siento que eso me procurará algo parecido a la felicidad,
pues me quedo con lo que hay. Es por eso que no le doy más vueltas y publico
este post.

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