Lloro cuando no queda más por hacer.
Lloro cuando las palabras se acabaron.
Lloro por esta letras que no son mías, que llegaron a mi vida un poco tarde, cuando la esperanza ya es nada....
"Todo dice “Sé delicado y espera”, pero la delicadeza y la esperanza ya no sirven más acompañadas: la esperanza, ahora, debe ser impetuosa, entre violenta y sexual, o no será nada."
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