sábado, 21 de mayo de 2016

Etapas

Resulta que hubo un momento en el que me creí capaz de disciplinar mi vida y seguir la corriente que veía en las amigas de siempre.

Y entré a una academia.

Coleccioné una considerable cantidad de tarjetas para recargar mi celular y todas las gasté en mensajes de texto que me ayudaban a pasar el rato en las clases más aburridas.

Empecé y terminé de leer la saga de Harry Potter, gustándome más La Orden del Fénix.

Aprendí a disfrutar, de verdad, del café y de las conversaciones que éste propiciaba.

Conocí del encanto de Barranco más allá del Puente de los suspiros.

Descubrí la procrastinación.

Me di cuenta que era capaz de hablar hasta secarme la garganta.

Me enamoré de un imposible.

Sufrí y superé aquel amor.

Adquirí el ahora incomprendido gusto de fumar, llegando a la cajetilla semanal.

Viví.

Y, por supuesto, no retuve absolutamente nada del conocimiento que varios profesores intentaban inocularme, derivando en un bochornoso y esperado resultado en el único examen de admisión que he dado en mi vida.

1 comentario:

  1. 1.entré a una academia.
    2.Conocí del encanto de Barranco más allá del Puente de los suspiros.
    3.Me di cuenta que era capaz de hablar hasta secarme la garganta.
    4.Me enamoré de un imposible.
    5.Sufrí y superé aquel amor.
    6.Viví.
    IDEM en esas

    POR MI CUENTA :
    7.Sigo enamorándome de personas menores que yo
    8.Superé la alergia, y ahora vivo con lo virus y bacterias que nunca faltan en atacar de vez en cuando.
    9. Ya no pienso en casarme
    10.Aún no saco el título profesional

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