jueves, 11 de julio de 2013

Laboriosa Rabiosa

Hace mucho tiempo que no me levantaba tan temprano para ir a trabajar, cinco años para ser precisa. Entonces se me ha antojado hacer una retrospectiva.

Mi primer trabajo en serio, lo empecé a finales del 2008 (sí, me demoré un poquito) y tenía que levantarme casi de madrugada para llegar, estaba lejos y entraba temprano, pero no me molestaba, estaba con "las pilas puestas" y ni el frío que muchas veces sentía me desanimaba. Llegaba puntual (es que ahí se firmaba tanto entrada como salida y si llegabas tarde te caía descuento) y empezaba con la rutina diaria de relajo/trabajo/estrés.... En ese orden específico, el ambiente tenía de todo: jefe que te caía bien o mal, dependiendo de las circunstancias, compañer@s con los que se conversaba de temas insustanciales, clientes que casi siempre eran jodidos y amistades que se formaron y, con el paso del tiempo, se perdieron. Una primera experiencia que, debo reconocer, me dejó más sinsabores que satisfacciones.

Segundo trabajo, a mediados del 2010, no tenía que levantarme de madrugada ya que trabajaba de madrugada. Una época que desordenó por completo mi ritmo biológico, haciéndome desayunar pasado el mediodía, almorzar a las 18 horas y cenar alrededor de las 3 de la mañana. Eso sin contar con otros desórdenes que no detallo porque hay cosas que dan cosas. Me recogían minutos antes de la 1 de la mañana en un auto con lunas polarizadas de lo más fintoso y no faltaba la típica vecina-chismosa-malpensada-malintencionada que por unos días estuvo convencida que yo pertenecía a una sofisticada red de trata de personas, por decirlo amablemente. Mi mamá (entre muchas risas) le tuvo que aclarar la situación. En cuanto al trabajo en sí, muy pesado, ganas de mandar a la mierda a alguien no faltaban, el ambiente estaba enrarecido casi todo el tiempo, los únicos momentos agradables eran el refrigerio y la salida, habían constantes reuniones para "capacitarnos" que trataban de insufribles discursos de auto-ayuda y levanta-moral salidos de un fan enamorado de Coelho que, se suponía, debía tener un efecto positivo entre nosotr@s. Lo peor es que habían personas que se lo creían y salían de lo más animad@s, sin embargo se les podía ver media hora después maldiciendo su suerte. Sin embargo es el trabajo del que mejores recuerdos tengo, esto gracias a dos amigas (S y S) que hicieron de mi estancia en aquel lugar (que bien podría ser el décimo círculo del infierno) algo bastante agradable. Balance: la empresa está tambaleando y mis amigas son cada día más amigas.

Tercer trabajo, verano del año pasado, el inicio de un proyecto familiar que me hizo familiarizarme bastante con los niños, no se llega a un acuerdo sobre el impacto que causo en ellos, pero sí hay concenso en el impacto que causan sobre mi: impaciencia total, que no la exteriorizo delante de ellos y termino explotando en otros ambientes. Solo así ha sido posible continuar con esta locura, algo que me servido de ayuda para mejorar unas cuantas taras. El ambiente es complejo, cualquiera supondría que al tratarse de la familia hay la confianza suficiente para tratar las cosas con las que una no está de acuerdo, pero no, en mi caso esa misma confianza juega en mi contra y me quedo calladita. Balance regular tirando para positivo, se aprende mucho.

Cuarto trabajo en paralelo con el tercero, desde febrero de este año, pese al poco tiempo creo que ya es posible hacer un balance y resulta positivo, nos dedicamos a hacer cosas para ayudar (no es una ONG por si acaso) y nos enfrentamos constantemente a otras cosas complicadas. Hasta buena gente me siento, pero como nada es gratuito igual cobro. No tengo vocación para el sacrificio.

Hoy volví a madrugar para empezar una jornada maratónica, ya voy por mi cuarta taza de café, mi novena visita a los "servicios" (por eso lo de maratónica), media botella de Coca-Cola heladota y música para la ocasión. Que el día entero me sea propicio....

Trataba de buscar una imagen que reflejara el relajo en el trabajo, pero este post y el tiempo que me he tomado en escribirlo, en pleno horario laboral, son bastante elocuentes.




2 comentarios:

  1. (S y S) tocaste mi corazón :'( ,definitivamente nos desordenó por completo el ritmo biológico , en que demonios estaba pensando al postular?,si que el cuerpo tenia aguante en aquel tiempo jaja... esas madrugadas no hubieran sido lo mismo sin ti :)

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    1. Es que, para ser honestas, el ambiente era pesado pero igual nosotras éramos puro "raskingballs"....

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