Al parecer el trabajo (como antes el colegio) es el único lugar al que no siempre llego puntual, debe ser que mi subconciente me mueve a hacer cosas que provocan mi retraso. Total que me veo con el reloj en la mano, comprobando compulsivamente la hora a sabiendas que ya llegué tarde y que no podré hacer nada para remediarlo. Entonces solo me queda cantar run my baby, run my baby run....
Con la edad las cosas suelen fallar, a mi me falla el buen juicio y siempre termino postergando mis visitas al "tocador". Prefiero terminar rápido lo que estoy haciendo, ya sea llenando una ficha, sacando copias de un documento, tomando mi muy diurético café o escribiendo este párrafo. Todo acompañado de su respectivo baile claqué, sonoro como pocos, que me procura un engañoso alivio hasta el momento del paroxismo. Es ahí cuando salgo disparada con rumbo conocido (y medio lejano) atropellando a todo lo que se ponga delante mío mientras en mi mente voy oyendo run my baby, run my baby run....
Relacionado con lo anterior, ¿Marlin encontró a su pequeño Nemo? ¿los Bastardos consiguieron alguito de gloria? ¿hubo final feliz para Barnabas Collins y su novia monse? ¿se explica cuál es la venganza de Los Vengadores? Nada de eso sé porque, a pesar de haber ido al cine a ver esas películas, no las pude terminar ya que mi paroxismo siempre llega en el momento cumbre de la historia y no puedo enterarme. Sin perder las esperanzas, salgo del toilette (perdonen la huachafada) a paso firme tarareando run my baby, run my baby run....
Al final de la larguísima jornada debo regresar a mi hogar, con todos los riesgos que eso implica. Mirada asesina para todos, sujetando con firmeza mis cosas, evitando el choque con cualquiera porque una nunca sabe cuando se puede cruzar con un carterista profesional de esos que se apropian de todo el contenido de tu bolso (lleno de boletos en mi caso) sin que tú notes cuándo pasó y cuando lo notas el desconcierto es tal que bien te podrían tomar como una de esas estatuas vivas y hasta te pueden lanzar unas moneditas. También puedes encontrarte con los poco sutiles cogoteadores que siempre van en grupos de cinco así sea para interceptar a un pensionista o, en mi caso, a una chica que a la hora de la hora no tiene mayor reacción que el balbuceo ininteligible y clásico del "no me hagan daño". Así que para evitar esas escenas vergonzosas voy acelerando mientras repito mi mantra personal run my baby, run my baby run....
Otrosí adjunto: Video para la ocasión, con la siempre divina Shirley y su excelente Basura.
oeeeeeeeeee y una en cine pensando que estas concentrada en la pelicula¡¡¡¡
ResponderBorrarConcentrada, pero haciendo mi bailecito igual....
BorrarExcelente!
ResponderBorrarrun way...paranoia social yeeeeee!!! cada vez somos mas :S
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